El escritor Eduardo Jordá dirige un taller de narrativa que, como en ocasiones anteriores, seguirá
sin estar centrado en la teoría ni las discusiones estéticas sino en conseguir, por una parte, que
el alumno llegue a ser un buen lector, siendo capaz de explicar si un relato es bueno o malo; por
otra, que a través del comentario de textos, explique de forma argumentada y razonada por qué le ha
gustado o no el texto leído en clase. Todo ello, con la intención última de que, en la medida de sus
posibilidades, llegue a ser un buen escritor de textos creativos.