Rafael Luna, seudónimo de con el que firmaba sus obras Rafael Álvarez García, inició su
trayectoria como pintor en Alcalá de Guadaíra, localidad en la que había nacido en 1952. Con apenas
veintitrés años marcha a París para afianzar su vocación y conocer las nuevas tendencias
pictóricas contemporáneas, al tiempo que estudiaba en la Escuela de Bellas Artes de la ciudad del
Sena. Después de una estancia de doce años en París, regresó a Alcalá, donde vivió hasta su
fallecimiento en el año 2010. La exposición "Rafael Luna. Continuará…"muestra en 39
piezas, la más antigua fechada en 1971 y en su mayor parte nunca expuestas al público, la evolución
de la obra de este autor durante más de tres décadas, en la que pasó de un surrealismo onírico a una
figuración de estética expresionista y en la que se pueden contemplar los principales temas y
estilos que desarrolló tanto en Alcalá como en Francia. Paisajes urbanos de su ciudad, papeles,
botellas, laberintos, sillas, medios de comunicación o la propia historia de la pintura, se abren a
un original universo personal en dos dimensiones en los que Rafael Luna plasmó su personal visión de
todo aquello que lo rodeaba.