Carlos Barrantes muestra su particular forma de ver el mundo, para él un mundo acromático, visceral
y engañoso. Entiende el horizonte como futuro donde vas a llegar, pero nunca llegas. Más allá del
horizonte trata de esa línea inexistente, frontera entre nuestra existencia y la imaginada, donde se
establece un diálogo entre lo real y lo ilusorio. Fruto de viajes a Costa de Marfil, Perú o
Mallorca, en esta serie de 40 imágenes en blanco y negro conviven primeros planos con un horizonte
desdibujado, donde la presencia humana es escasa y tan sólo aparece en dos fotografías, los rostros
de Regard y Chemin, como objetos que forman parte del paisaje.