En 1972 llegó a Alcalá de Guadaíra una importante parte del legado bibliográfico, documental y
artístico de don José María Gutiérrez Ballesteros, Conde de Colombí. Personaje singular, siempre
cercano al mundo de la cultura y polifacético coleccionista, aunque desde temprana edad residió y
desarrolló su vida profesional en Madrid nunca perdió el vínculo con su ciudad natal, la propia
Alcalá de Guadaíra, donde se le requería frecuentemente, para conferencias, presidencias honoríficas
u otros actos de diversa índole. A comienzos de la década de lo 90 la Delegación Municipal de
Cultura pone en marcha el proceso de catalogación y restauración de las piezas. En 2005 se inaugura
el Museo de la Ciudad, donde actualmente se encuentra el legado, y se da un impulso definitivo a la
recuperación, estudio y divulgación. Con excepción de algunas obras más singulares, el mayor valor
de la colección no se encuentra en la calidad artística individual de sus piezas, sino en el hecho
de que todas ellas tienen en común estar dedicadas a la temática taurina, lo que le confiere un
valor singular como conjunto y un importante atractivo etnográfico, pues se convierte en un
compendio privilegiado para abordar el conocimiento de la fiesta del toro.