Las mujeres reclusas de la Prisión de Alcalá de Guadaira (Sevilla) han tenido la oportunidad de
acercarse a la obra de este genial pintor a través del curso de cerámica impartido por la Federación
de Mujeres Progresistas de Andalucía. Y no ha sido una tarea fácil. De hecho, muchas de estas 20
mujeres (chicas jóvenes y madres de familia) nunca habían tenido contacto con el dibujo o la
pintura. Yoko, su admirada monitora, consigue con enorme paciencia iniciarlas en los primeros
trazos, en las técnicas del color, los secretos del esmalte, la occión del sobrebaño y la cuerda
seca. Todo ello en un ambiente relajado que ha facilitado su inmersión en el mundo figurativo de
Dalí, tratando de atrapar los secretos de su mente y seguirle los pasos a su desbordante
imaginación. En la Casa de la Provincia podrán admirarse las personales interpretaciones de algunas
de las mejores obras de este autor, aquellas que en su mundo prisional adquieren un mayor
significado por su capacidad de evocar el paso del tiempo, las fantasías o la libertad, como por
ejemplo en “La persistenca de la memoria”, el “Sueño causado por el vuelo de una abeja” o “La
muchacha asomada a la ventana”.