Una mujer, carnicera de profesión y de carácter, sale del trabajo y regresa a su casa, en concreto a
su rincón preferido, la azotea. Vive sola. En esta soledad la búsqueda de compañía y entretenimiento
la llevarán de un estado a otro en el final de un día de trabajo. Realizará llamadas telefónicas
absurdas, probará ser otra, reflexionará sobre cuáles son sus virtudes y sus defectos, mutilará
aquéllos órganos que le sobran y como el pensamiento saltará de una a otra actitud rápida e
inesperadamente.