Las imágenes de Arturo Redondo de la exposición "Sevilla y Sanlúcar en 1519. El origen de la primera
vuelta al mundo”, en palabras del historiador Fernando Olmedo, “invitan al espectador a degustar la
hondura histórica y textura vital de la I Vuelta al Mundo en su teatro imprescindible: sus lugares
de salida y llegada, Sanlúcar de Barrameda, el Guadalquivir, Sevilla. La secuencia de ilustraciones
que sigue a continuación conduce a lo largo de un paseo visual por recreaciones imaginadas y a la
vez cuidadosamente documentadas, abriendo una ventana que nos permite asomarnos a la representación
de otra época, quinientos años atrás, conjurando el paso del tiempo. Su hilo argumental es claro:
seguir los pasos en Sanlúcar, el Guadalquivir y Sevilla de la aventura universal de la I Vuelta al
Mundo. Una de las mayores hazañas de las que se tiene memoria y que alumbró varios de los grandes
descubrimientos: los del estrecho de Magallanes y la comunicación entre los océanos, la dimensión
descomunal del Pacífico, el avistamiento de las islas Filipinas y otros archipiélagos, la
constatación fehaciente de que América era un continente con personalidad propia, la demostración
irreversible de la esfericidad del planeta y, en fin, la comprobación de que la Tierra era una
entidad única y global, tanto desde el punto de vista geográfico como humano, abriendo las puertas
al fenómeno de la globalización que tanta vigencia tiene en la actualidad”.