En palabras de Pedro I. Martínez Leal, "al pintor Pino hay que contemplarlo desde su totalidad, como
hombre poliédrico global y creador polifacético. No podemos perder de vista sus múltiples y variadas
facetas de artista: investigador y pedagogo del dibujo en su faceta educadora, poeta y filósofo en
sus actitudes de compromiso social ante la existencia o agudo observador reflexivo del mundo
cotidiano que le rodea".