En palabras de Gerardo Pérez Calero, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla,
“Concepción Ortega trabaja sin prisas, en horas de contemplación, de moroso detenerse; así,
parsimoniosamente, va creando todo un mundo de sensaciones cromáticas a las que da formas muy
agradables en su contemplación: vasos, jarras, platos, objetos diversos, salidos de esa alacena tan
al uso en nuestra niñez y que hoy forman parte de nuestros recuerdos más íntimos. Como ha escrito el
pintor Antonio H. Ayuso, “Larisa es una artista de origen ucraniano que ha aprendido el oficio desde
sus cimientos, llegando a un gran virtuosismo técnico; ha ido desde el realismo al magicismo y nos
está dando a conocer lo que ella entiende por pintura, que denomina de referencial y arreferencial.
Larisa se convierte en una artista de las llamadas a sorprendernos, por la sensibilidad que denota
su obra, y trascender de nuestra mirada más débil para disfrutar de la de ella”. José María
Palencia, director del Museo de Bellas Artes de Córdoba y académico numerario de la Real Academia de
Córdoba, afirma que “la obra de Ana Ortiz pone de manifiesto la lucha interior de la artista por
enfrentarse con lo mejor de la pintura moderna y contemporánea. Con el bodegón, la naturaleza viva y
la materia como protagonistas, aporta su particular mirada de mujer comprometida con la realidad;
esa que la lleva a saber elegir el fragmento que le interesa para poder poetizarlo. Su elegante y
deliciosa pintura propone en continuo avance nuevos retos, nuevas conquistas”.