En el momento actual se ha iniciado claramente el proceso de reforma de la administración, tanto de
la central del estado, como la autonómica y local; este proceso se fundamente tanto en una
estrategia de racionalización del sector público, evitando duplicidades y gastos innecesarios, como
mejorando la calidad y eficiencia del mismo, sector público que por otra parte debe mantener su
presencia y prestaciones ante la sociedad; además es imprescindible dotar el proceso de las normas
regulatorias adecuadas.