Esta exposición recorre la vida de Antonio Cruz García, Antonio Mairena, que dedicó su vida al
flamenco como quizás ningún otro artista lo haya hecho nunca. Sus recuerdos, su pasión, su
conocimiento, todo en esta muestra refleja hasta qué punto llegó esa vinculación entre su propia
vida y sus dos obsesiones: la tradición, encarnada en una serie de figuras flamencas (y gitanas) que
forman parte de su universo (Manuel Torre, Joaquín el de la Paula, Pastora…); y su esfuerzo
impagable por dejar un legado, por ser un referente más en la estela de la historia, por reivindicar
toda esa tradición y ponerla al servicio de los aficionados, de otros artistas de su tiempo y sobre
todo de tiempos futuros.